Chill in Xmas
Fechas: PRÓXIMAMENTE
Coordinador: Ernesto Sainz
Reserva: 350€
Precio Final: 1.950€










¿Qué incluye?
- Alojamiento en hoteles (15 noches)
- Desayunos y comidas (media pensión)
- Transportes y traslados (3 vuelos internos inclusive)
- Coordinador de expedición (24h durante todo el viaje)
- Excursión Sur de Cebú: cascadas, playas... (chófer)
- 5 inmersiones de buceo con botella*
- 3 island hoppings privados (Port Barton y El Nido)**
- Actividad de avistamiento de tiburón ballena y delfines
- Actividad de trekking en Osmeña Peak (guía local)
- Actividad barranquismo en Kawasan Falls (equipo y guía)
- Entradas a lugares de interés y tasas medioambientales
- Actividades y donaciones proyectos sociales
- Seguro médico básico
- Organización, gestión y asesoramiento integral del viaje
- *Sustituible por otra actividad
- **Excursión en barca tradicional (bangka), para visitar islas paradisíacas y comer barbacoa en la playa
¿Qué no incluye?
- Vuelo internacional. No obstante, ofrecemos asesoramiento gratuito para buscar la mejor opción
- Cenas y bebidas
- Propinas
- Cualquier aspecto no mencionado en “¿Qué incluye?”
Detalles del viaje
En este rincón del Sudeste Asiático, los contrastes te roban el aliento. Aquí, donde el océano se encuentra con la selva y las montañas. Desde los arrecifes de coral llenos de vida hasta aldeas de montaña donde la hospitalidad de los locales te hace sentir mejor que en casa, Filipinas se convierte en el escenario perfecto para una aventura de ensueño y más aún si lo visitamos de diciembre a abril, esto sí que es escapar del frío.
Moalboal, en la isla de Cebú, tiene una magia especial. Este pequeño pueblo costero combina tranquilidad y diversión con actividades únicas. Ya sea explorando sus aguas llenas de tortugas y bancos de sardinas, deslizándote por cascadas o descubriendo cuevas desconocidas, cada día es una sorpresa. Además, las rutas por los pueblos de montaña te conectan con las auténticas Filipinas, donde el tiempo parece detenerse. En Palawan, las formaciones kársticas que emergen del agua cristalina parecen sacadas de un cuento. Aquí, recorreremos el litoral en una bangka, el barco tradicional, descubriendo playas vírgenes y pequeñas islas repletas de vida. Port Barton será perfecto para desconectar, rodeado de palmeras y disfrutando de pescados frescos preparados en las brasas. Este viaje culmina con un lugar alejado del bullicio turístico, un rincón secreto en el que nadarás junto a mantarrayas y explorarás fondos marinos que parecen pintados.
Duración: 16 días / 15 noches
¡Por fin, las ansiadas vacaciones! Nos juntaremos todos en Manila y tendremos el primer contacto con los pinoy y la gastronomía filipina, te recomiendo empezar por el siomai y el lechón, dos clásicos que no fallan y nos harán sencilla nuestra adaptación. Podremos asomarnos a algún bar al caer la noche, cuando empieza a sonar la música o podremos descansar directamente.
Ahora sí, volamos a la isla de Cebú, concretamente nos dirigimos a Moalboal. Llegaremos a media tarde para darnos el primer bañito en la playa y no diré más… Cuando estemos allí lo descubrirás por ti mismx. Al atardecer, pasearemos por las intrincadas calles de Panasagma Beach y celebraremos el inicio de la expedición con un cóctel bajo la puesta de sol.
Es muy complicado decidir cuál podría ser la actividad favorita, ya que todas resultan espectaculares. Sin embargo, esta excursión tiene un lugar especial en el corazón de cualquiera. A medida que asciendes el puerto de montaña con la moto entre los picos de la cordillera, sientes como baja la temperatura, hueles la humedad y percibes en la mirada de la gente mucha tranquilidad. Las vistas de las montañas verdes y el mar casi pasan a ser secundarios.
Basta con sumergirse un instante para descubrir un mundo submarino espectacular. Los arrecifes de coral son hogar de una cantidad interminable de sardinas que nadan sincronizadas, formando patrones hipnóticos. Este ecosistema también alimenta a tortugas marinas que se dejan ver con frecuencia. Si la suerte está de nuestro lado, podríamos encontrarnos con el imponente tiburón ballena. Por la serenidad de estas aguas, este lugar es perfecto tanto para quienes quieren explorar con snorkel como para los valientes que se animan a probar a bucear con botella.
Nos adentramos entre las montañas hasta alcanzar el cañón del río donde haremos barranquismo hasta unas cascadas de ensueño. Este recorrido, no requiere experiencia previa, lo que lo convierte en una opción ideal para disfrutar de la naturaleza de forma activa y segura. Después de la aventura, nos uniremos a un proyecto social con un impacto positivo directo en la comunidad local.
Jornada tranquila para descubrir los tesoros del sur de Cebú, recorreremos despacito cada pueblo para apreciar la vida local. En el camino pararemos en algunas cascadas y playas escondidas que apenas reciben visitas. Esto es un reset total de mente y cuerpo.
Toca despedirse del que se ha convertido en nuestro nuevo hogar, con un último bañito acompañados por las tortugas de White Beach. Traslado al aeropuerto de Cebú City donde embarcaremos en un vuelo camino a una nueva isla, siendo el destino final Puerto Princesa. Aquí cargaremos las pilas para la súper actividad que nos espera a la mañana siguiente y quién sabe igual nos asombramos con un plan sorpresa… ¿quién sabe?
Trataremos de bañarnos con el tiburón ballena en total libertad. Este es el pez más grande del mar, se alimenta de plancton por filtración: abre de par en par las mandíbulas y absorbe todo lo que está cerca. Después cierra la boca, expulsando y filtrando el agua por las agallas, lo que queda dentro es ingerido. En caso de no tener suerte con este animal gigante, probaremos con los delfines. Al terminar la actividad pondremos rumbo a Port Barton para ver el atardecer desde la costa.
Este lugar mezcla a la perfección la vida local con el turismo. No es algo masivo ni mucho menos, pero vienen a parar backpackers que le dan mucha vida y ambiente. Por la mañana visitaremos unas playas espectaculares como las que están en el imaginario de todos, las típicas que se te vienen a la mente si te dicen que pienses en playa paradisíaca. Por la noche, disfrutaremos de la riquísima comida local tomaremos unas cervecitas en un bar reggae.
Una furgoneta nos llevará al destino final, El Nido. Echaremos la tarde paseando por las coquetas playas de Corong Corong y las Cabañas. El atardecer aquí es brutal, así que el plan está claro, sentarse a contemplarlo con un coco en la mano. Al caer la noche, empiezan a preparar los famosos “satays” en la plaza principal, el ambiente se impregna del olor de las brasas, las calles se llenan de gente y comienza la música. Salir a bailar en El Nido es una apuesta segura de plan divertido.
¡Las icónicas playas paradisíacas de El Nido! Comenzaremos el día temprano para aprovechar al máximo cada rayo de sol. El equipo encargado de esta actividad está preparado para ofrecer una experiencia inolvidable, así que nuestro único trabajo será relajarnos y disfrutar de las aguas cristalinas. Entre parada y parada, habrá tiempo para deleitarse con un manjar que prepara la tripulación en cualquier playa remota. Cuando la experiencia supera con creces cualquier descripción, estamos malgastando palabras.
Segundo día consecutivo de island hopping y es que esta bahía es enorme, merece la pena dedicarle al menos dos días para conocer los diferentes paisajes que la conforman. En esta segunda jornada nos centraremos más en las cuevas y lagunas. Esta experiencia náutica es «la vieja confiable» como diría Bob Esponja, éxito asegurado. Es la más demandada por el público, pero es que todo el mundo termina enamorado y encantado.
Muy temprano en la mañana comenzaremos la ruta hasta el pueblo en el que haremos noche. El motivo del madrugón está debajo del agua… Nos espera una comunidad de mantas raya y un fondo coralino perfectamente conservado ¡Vaya tesoro escondido! Por la tarde podremos pasear por el pueblo en el que con suerte habitan 1.000 personas, un remanso de paz.
El camino de regreso es precioso, para ir con la boca abierta constantemente. Trataremos de no parar cada 10 metros para llegar en algún momento a las playas colindantes a El Nido. En función de con qué cuerpo nos hayamos levantado elegiremos a cuál ir: ¿chiringuito con música? ¿vóley-playa? ¿y tumbarse a la bartola nada más? O… ¿probar el surf antes de volver? Por la noche tenemos que tomar una cerveza y echar un baile antes de abandonar la isla.
Volvemos a Manila para colaborar en un proyecto social que tiene una repercusión directa sobre la población local. La idea más allá de lo que podamos aportar en ese momento, es crear conciencia y empatizar con problemáticas y dificultades de la sociedad filipina. Ojalá podamos conocer un poquito la realidad del pueblo pinoy, con el que compartimos más de lo que pensamos.
¡Llegó el maldito momento que nadie quiere que llegue! ¡El final! Con mucho dolor tendremos que abrazarnos y asimilar que hay que volver… Sin embargo, seguro que no es más que el comienzo de la siguiente aventura. Nos tocará regresar, pero esta vez con la mochila llena de OTRA MANERA DE VIAJAR…
¡Moali Explore les desea un feliz vuelo de vuelta!

